
Qué triste y monótona sería la vida
Si no pudiéramos amar intensamente
Que yertas y qué frías serían las despedidas
Si no corriera la sangre en nuestras venas.
Te digo esto porque un buen día
Un pobre corazón retó a un cerebro
Que cotidianamente y con ironía
Criticaba su actitud con entereza.
Decían los sesos en su raciocinio
Que: “la lógica es el resultado de la vida”
Que sin cálculo sereno y tino
Un comienzo puede ser la despedida.
El corazón callado pero altivo
Latiendo incontenible y amoroso
Replica: “el amor es tan sólo lo divino
Sin lo cual la vida vale poco”.

